2003 > El Retorno del Cóndor al mar
Rio Negro

Paileman

Retorno del Cóndor al Mar
Rio Negro - Argentina
Programa Binacional de Conservación Cóndor Andino (Argentina - Chile)


1. Antecedentes de Presencia de la Especie en la Zona
2. Descubriendo Pailemán
3. Construcción de La Plataforma de Liberación
4. Llegada de los Cóndores
5. Primera liberación (Capítulo I)
6. Segunda liberación (Capítulo II)
7. Tercera liberación (Capítulo III)
8. Cuarta liberación (Capítulo IV)
9. Quinta liberación (Capítulo V)
10.Sexta liberación (Capítulo VI)

 

1. Antecedentes

Charles Darwin, Un naturalista en el Plata. Chile -Argentina ,27 de Abril 1834.

Darwin"El lecho del río se estrecha un poco y por lo tanto se hace más rápida la corriente, que hace aquí seis nudos por hora. Unida esta causa a los numerosos fragmentos angulares de que el cauce está sembrado, hacen muy duro y peligroso el trabajo de los remolcadores.
Hoy he matado un Cóndor. Media ocho pies y medio (2.24m) de extremo a extremo de las alas y cuatro pies (1.12m) desde el pico a la cola. Sabido es que la habitación de este pájaro, geográficamente hablando, es muy extensa. En la costa occidental de la América del Sur, se le encuentra en las Cordilleras, desde el estrecho de Magallanes hasta los 8° de latitud Norte del Ecuador. En la costa de la Patagonia, su limite septentrional es el escarpado cantil que se encuentra cerca de la desembocadura del Río Negro. En este punto se ha separado el cóndor cerca de cuatrocientas millas (643,6km) de la gran línea central de la habitación en los Andes."


2. El descubrimiento de Pailemán

A mediados del siglo XIX, naturalistas como Charles Darwin, Enrique Hudson y Perito Moreno, avistaban Cóndores en la costa atlántica patagónica, en la desembocadura del Río Negro o en lugares donde hoy la especie se encuentra extinta.

Debido a esto, en el transcurso de los meses de enero y marzo de 2003, bajo el marco del Proyecto de Conservación Cóndor Andino, se realizaron dos campañas de campo, recorriendo más de 2.000 kilómetros de caminos, a lo largo de la costa Atlántica, en las provincias de Buenos Aires, Río Negro y Chubut, con el propósito de estudiar los lugares que dichos datos históricos hacen referencia.

En estos relevamientos, las Sierras de Pailemán presentaron todas las características necesarias para que el Cóndor Andino pueda volver a ocupar ese ambiente. Allí, se pudo recopilar valiosa información científica, tomar contacto con especialistas y autoridades de fauna y rescatar el testimonio de pobladores que confirmaron, a través de los relatos de sus abuelos, la antigua presencia de Cóndores en la zona.

Las Sierras de Pailemán, se sitúan en el Departamento Valcheta, provincia de Río Negro, al noreste de la Meseta de Somuncurá que fue declarada en 1986 Reserva Natural Integral . Estas Sierras, ubicadas al borde mismo de la meseta, representan un lugar inmejorable para reintroducir el Cóndor Andino al mar. En ellas, esta especie podrá encontrar numerosas repisas para dormir, cuevas y zonas protegidas para nidificar. La abundante presencia de alimento en la zona como Guanacos y las numerosas colonias de Lobos y Elefantes Marinos en la costa, podrán asegurar la supervivencia de los ejemplares reintroducidos.



3. Construcción de la Plataforma de Liberación

En base al descubrimiento de las antiguas zonas de distribución del Cóndor, en Agosto de 2003 un grupo de especialistas del Zoológico de Buenos Aires y la Fundación Bioandina Argentina viajaron a las Sierras Pailemán para construir una plataforma de liberación, en la cima de dicha sierra, en campos de la Familia Botana.

La plataforma de liberación es construida para albergar a los ejemplares en su etapa de adaptación, hasta el momento de su suelta. La edificación consta de un recinto interno y otro externo para alojar a los Cóndores y un área de manejo para el personal.

Condor

Tomo tres meses completar la construcción de la plataforma en Paileman. Cuando estuvo terminada, fue posible trasladar cinco ejemplares de Cóndor Andino, que habían sido incubados y criados artificialmente en el ZOO de Bs. As., para dar comienzo a una de las etapas más interesantes del proyecto.


4. La llegada de los Cóndores a Paileman

Cinco Cóndores juveniles: Wichi (huevo proveniente del ZOO de Saenz Peña, Chaco), Peumu (huevo proveniente del ZOO de Hurlingham), Malen (huevo proveniente del ZOO de La Plata), Mallky (huevo proveniente del ZOO de Hurlingham) y Guaytamari (huevo proveniente del ZOO de San Rafael, Mendoza) fueron trasladados, el 21 de octubre de este año, hasta la plataforma de liberación en Pailemán.

Condor

Fueron trasportados desde el ZOO de Bs. As. en avión hasta Trelew. Allí fueron recibidos por el Jefe de campo y su asistente del ZOO de Bs. As, voluntarios de la Fundación Bioandina, autoridades de Fauna de la Provincia de Río Negro y durante todo el viaje, los acompaño un documentalista de la televisión alemana, con quienes se prepara un documental sobre el proyecto.

El 22 de octubre, a las 2 de la mañana, llegaron a la base del cerro Paileman y tomó tres horas completar el ascenso de las cajas de transporte. Como no había luna, casi no se veía por donde caminar y el fuerte viento del oeste impedía dejar las cajas solas, por temor a que se vuelen con las aves dentro.

Al amanecer, cuando apenas el sol asomaba, el Lonco Manuel Cayu, un amigo Mapuche de 71 años, fue el encargado de poner un rezo en su lengua originaria, para que el espíritu del Cóndor vuelva a ocupar este lugar. Fue un momento muy fuerte, estábamos todos cansados pero las palabras de Manuel, los aleteos de los pichones en la plataforma y el imponente marco silvestre bastaron para que todos quedáramos conmovidos.

Al momento de su suelta en la Plataforma, los pichones se mostraron muy excitados por el inmenso horizonte, cosa que nunca habían visto en su recinto de cría en aislamiento humano en el ZOO porteño. Y fue divertido ver sus torpes movimientos cuando el fuerte viento del lugar los empujaba, pues para equilibrarse tendían a abrir las alas pero esto empeoraba las cosas ya que los alzaba en vuelo dentro del recinto externo. Para evitar estos “vuelos inesperados” se ponían de espaldas al viento, pero esto hacía que las plumas de la cola golpearán su cabeza. No obstante, prefirieron quedarse afuera y no protegerse en su recinto interno. Aceptaron alimento desde el primer día, cosa que demuestra que están muy bien, y ya tienen sus lugares preferidos en la plataforma.

Condor

A partir de su llegada, se dio comienzo a una intensa campaña educativa a cargo de especialistas de la Fundación Bioandina Argentina y el Zoológico de Buenos Aires. Se recorrieron miles de kilómetros, llegando a miles de niños y pobladores rurales de la zona de influencia en el área de liberación, con un mensaje claro de conservación. Se visitaron escuelas rurales, colegios de las principales ciudades y se ocuparon extensos espacios en medios de prensa y comunicación.

Como hemos visto, la supervivencia del Cóndor Andino está ligada a razones culturales. Si bien fue protegido y venerado durante miles de años por las comunidades originarias del Ande, a partir de la conquista de América, hace 500 años, se ha establecido una relación muy diferente con la especie, que la ha puesto en peligro.

Si bien los programas de cría y rescate son una poderosa herramienta, l a educación es fundamental para producir un cambio cultural en la sociedad. Un cambio necesario, si queremos asegurar la conservación del Cóndor Andino y, a través de una especie tan carismática, generar conciencia en la comunidad respecto de la necesidad de conservar las especies silvestres y el hábitat natural.


5. Primera liberaciòn (Capítulo I)

El 22 de diciembre fue la fecha fijada para quitar el recinto externo, abrir la plataforma y dejar en libertad a los 5 pichones de Cóndor... el día del Retorno del Cóndor al Mar.

Muchos están interesados en presenciar la liberación y estamos preparándonos para poder recibirlos y compartir este especial momento.

Para ello, se construyeron refugios camuflados desde donde los investigadores, autoridades, documentalistas, prensa e invitados, podrán seguir el vuelo de los ejemplares, a través del uso de monoculares y binoculares.

Paileman

Antes de la liberación, los hijos de Manuel Botana, serán los encargados de soltar, desde la Plataforma de Liberación, algunas plumas de Cóndor, como símbolo que representa no solo a las parejas cautivas que dieron origen a los ejemplares liberados sino también a los Cóndores que alguna vez habitaron el lugar.

A continuación el Lonco Manuel Cayu, en la plataforma de liberación, será el encargado de poner un rezo en su lengua originaria para que el Espíritu del Cóndor vuela a ocupar este lugar.

Alrededor de las 14 hs. y ante la mirada de cientos de personas, se proyecta la suelta de los ejemplares. A partir de entonces, comenzará un intenso estudio del comportamiento y vuelo de los mismos. Para ello, gracias al Zoológico de Viena, Austria, con el apoyo de la Fundación Zoológica ZCOG y la NASA, USA, se han colocado en sus alas bandas alares de vinilo, transmisores de radio y transmisores satelitales a energía solar que permitirán seguir sus desplazamientos.

La información recibida, con la colaboración de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales se volcará en un Sistema de Información Geográfica específico para la especie y en el DECOSAT, un programa simulador de vuelo, creado por la Fundación Bioandina Argentina, que nos permite interpretar sus desplazamientos.

Gracias a la Sociedad de Fomento de Paileman y la Dirección Provincial de Tierras, se cuenta hoy con un terreno, un espacio para construir la segunda base de campo del Proyecto de Conservación Cóndor Andino en Argentina. Merece destacarse que la primer base, ubicada en Villa Llanquin, Provincia de Río Negro, está emplazada sobre la cordillera de los Andes, en la misma latitud que Paileman y que entre ambas se extiende la Reserva Natural Integral Meseta del Somuncurá. Con lo cual, se hace posible proyectar diversas investigaciones, en una transecta que une la cordillera con el mar.

A partir del estudio científico de los ejemplares liberados, podremos comprender su comportamiento, el uso que hagan del ambiente y, fundamentalmente, descubrir las condoreras, los lugares que los Cóndores elegían para pernoctar, sitios clave para su conservación, pero que hasta ahora son desconocidos en su mayoría. Condor


De esta manera, sabremos qué áreas son importantes para asegurar la presencia de la especie en la costa atlántica. Y, en un futuro, protegiendo dichas áreas naturales, estaremos generando las condiciones necesarias para que los Cóndores silvestres vean facilitado su asentamiento y supervivencia en la zona.

Para los que hacemos el Proyecto de Conservación Cóndor Andino, podemos decir que comenzamos a concretar un sueño que nació con el proyecto en 1991: devolver el Cóndor Andino al Mar. Una imagen perdida que impresionó a prestigiosos naturalistas a mediados de 1800, pero que puede ser recuperada como un legado para las futuras generaciones.

Organizan El Retorno del Cóndor al Mar Capítulo I

Zoológico de Buenos Aires y Fundación Bioandina Argentina.

Colaboran:

Comisión Nacional de Actividades Espaciales, Jardín Zoológico de La Plata, Jardín Zoológico de Hurlingham, Jardín Zoológico de San Rafael, Secretaría de Estado de Producción, Ministerio de Economía de la provincia de Río Negro, Centro de Diagnóstico Veterinario S.A., Higlander I SRL, Agrim. J.C. Ambao y Asoc. SRL, Fundación Temaikén, Transporte Automotor Cuyano, Direcciones Nacionales de Fauna Silvestre y Coordinación de Conservación de la Biodiversidad, Secretaría de Ambiente y desarrollo Sustentable de la Nación, Consejo Provincial de Ecología y Medio Ambiente (CODEMA) de la provincia de Río Negro, Mink´akuy Tawantinsuyupaq, Fundación Biodiversidad.

Asistencia Internacional:

Sudamérica:

Bioamérica Consultores Ambientales; Jardín Zoológico del Parque Metropolitano de Santiago; CONAF (Corporación Nacional Forestal) (Chile)

Fundación Bioandina (Colombia); Fundación Copreandes (Ecuador); Fundación Bioandina Venezuela.

USA:

NASA, Goddard Space Flight Center; Fundación Zoológica ZCOG (Zoo Conservation Outreach Group); Ph.D. Michael Wallace, Zoological Society of San Diego; Dr. William Conway, Wildlife Conservation Society.

Europa:

Dr. Helmut Pechlaner, Zoológico de Viena (Austria); Michael Terrace, Ligue pour la Protection des Oiseaux, Missíon Fonds d`intervention pour les Rapaces (Francia); DVM Ph.D. Juan Manuel Blanco, Fundación Aquila, Centro de Estudios de Rapaces Ibéricas (España)