Historia
A partir del año 2000 en el ZOO de Buenos Aires, conjuntamente con la Fundación Bioandina Argentina (FBA), se trabaja en rehabilitación de aves rapaces provenientes tanto de incautaciones, rescates y de particulares que las donaron luego de haberlas intentado domesticar, habiéndolas mantenido en cautividad ilegalmente, hecho por el cual cada año, 20 millones de aves en el mundo son sacadas de su hábitat natural para ser comercializadas. El PCRAR está enmarcado en un trabajo de conservación ex-situ e in-situ y sus metas son la rehabilitación y la educación.
Esta iniciativa tiene como fin la rehabilitación para la posterior reintroducción de aves rapaces, y en el caso de que no puedan ser reinsertas a su hábitat natural, utilizarlas en la educación del público en general, llegando a recibir el ZOO de Buenos Aires la visita de millones de personas por año. El publico que visita los zoológicos no solamente es variado en su composición, sino que también incluye los diferente sectores de la sociedad, la educación de niños y jóvenes es de radical importancia, ya que serán los responsables de restablecer la armonía perdida con la naturaleza, que nos ha conducido a vivir en un mundo en el cual, cada día desaparecen 150 especies y por cada una de ellas otras 30 entran en la categoría de peligro de extinción. Por este motivo, el eje principal del PCRAR es la firme creencia de que cada planta o animal tiene en sí mismo su razón de ser, que es expresar su esencia, ser como es, hacer lo suyo; esto forma la armonía natural, con todas las especies, incluyendo a las rapaces y a nosotros mismos.
El ZOO de Buenos Aires alberga a las aves rescatadas luego de haber estado en pésimas condiciones sanitarias, mal alimentadas o con graves heridas, y les brinda una atención adecuada sin la cual morirían rápidamente. El primer paso es que logren sobrevivir a los estados críticos en los que llegan teniendo destinado para este fin, un lugar de recuperación en el ZOO de Buenos Aires. Luego de atravesar un período de cuarentena, pasan a un recinto donde son mantenidas en observación para determinar su estado general, ya sea por problemas físicos o de comportamiento. Otra posibilidad, es la de ser destinadas a un recinto de aislamiento, en donde no se las alimenta sin contacto directo con humanos, tal es el caso de algunas rapaces a las que se le cortaron las plumas, teniendo que esperar
Simplemente a que se realice la muda natural. Algunas veces, es posible efectuar injertos de plumas, para lo cual, se guardan y clasifican las mismas por tipo, especie y sexo.
En el caso de una recuperación total la estadía del ave en el Zoo será temporaria. Pero en el caso de una recuperación parcial, su estadía en cautiverio será permanente por lo que perderá su rol biológico en la naturaleza, y a través de un entrenamiento, asumirá un nuevo rol, el educativo. La imposibilidad de ser liberados se debe a la disminución de sus capacidades físicas o lesiones que no le permitan sobrevivir en la naturaleza por sus propios medios. Además, algunas aves llegan a Zoo teniendo ya, una gran dependencia hacia el hombre.
El proceso de entrenamiento varía si el ave al llegar conserva su estado silvestre o ya se ha familiarizado con el ser humano. Este entrenamiento, en el caso de aves que no puedan ser reintroducidas, tiene por objeto acostumbrarlas a la presencia de personas, en especial niños, para tener la posibilidad de dar charlas educativas sin provocarles un estrés que culmine perjudicándolas.
En el caso de que un ave pueda ser liberada se realizan los trabajos de rehabilitación para que recupere su método natural de obtención de alimento.
La rehabilitación ha dado buenos frutos. La experiencia alcanzada en estos años, tanto del personal de planta como del voluntariado que participa en estos emprendimientos asesorados por biólogos y veterinarios del Zoo, es de suma importancia ya que la rehabilitación de fauna silvestre es compleja y requiere de sólidos conocimientos, biológicos, sanitarios y sobre técnicas de manejo de fauna, para que tenga trascendencia en la conservación y en la educación ambiental.