Reseña del Proyecto  



Cada tres minutos una especie silvestre desaparece del planeta y seis hectáreas de selva tropical se desmontan para uso humano.

La extinción de especies animales y vegetales es uno de los síntomas más preocupantes del deterioro ambiental en el mundo, ya que constituye un proceso irreversible que nos priva para siempre de un material genético único e irremplazable y pone en riesgo la supervivencia misma de la especie humana. Frente a este nuevo “diluvio universal”, el hombre debe ensayar soluciones y provocar cambios culturales que permitan asegurar la continuidad de la vida en la Tierra.

En la actualidad los esfuerzos de conservación de vida silvestre se llevan a cabo, principalmente, a través de dos estrategias básicas:

La conservación in-situ.
La conservación ex-situ.

La primera involucra todas las acciones desarrolladas en ambientes naturales, basada principalmente en la creación y manejo de áreas protegidas, como son los parques y reservas naturales.

En tanto que la conservación ex-situ involucra todas las acciones que se pueden desarrollar para apoyar la supervivencia de las especies silvestres, fuera de su lugar de origen, principalmente a través de Zoológicos y criaderos.

La Estrategia Mundial de la Conservación en Zoológicos, iniciativa de la Unión Internacional de Directores de Parques (IUDZG), la Organización Mundial de Zoológicos y el Grupo de Especialistas de Cría en Cautiverio (CBSG) de la Unión Mundial de la Conservación (IUCN), en su resumen ejecutivo, reconocen que el uso de las técnicas para la reproducción artificial puede mejorar el manejo ex-situ de las poblaciones silvestres y puede ayudar a la retención de la máxima variabilidad genética.

Varios estudios piloto han demostrado que técnicas tales como la inseminación artificial (IA) y el transplante de embriones (TE) pueden ser aplicados a varios grupos de vertebrados. La criopreservación de gametos y embriones puede también ser utilizada con gran ventaja en los programas de conservación de las especies. Bancos de germoplasma congelado se proyectan como reservorios de material genético y pueden actuar como un tercer componente de la estrategia de conservación de las especies, sumándose a los esfuerzos in-situ y ex–situ.

La Estrategia Mundial de la Conservación en Zoológicos ha hecho un llamado a todas las partes involucradas para intensificar la exploración y el desarrollo de las técnicas de reproducción artificial y la criopreservación como elementos que apoyen a la conservación de las especies.

El Jardín Zoológico de la Ciudad de Buenos Aires, consciente de la problemática ambiental actual y del rol que debe jugar en el marco de la conservación global, ha creado el Proyecto ARCA cuyo principal objetivo es asistir a la reproducción y conservación animal. El proyecto ARCA comenzó a gestarse en el año 1996 y recientemente, gracias al apoyo de las autoridades del ZOO de Buenos Aires, fue posible contar con un equipo estable de profesionales, un laboratorio y equipamiento donde realizar los trabajos de investigación en esta área.

Básicamente el Proyecto ARCA se divide en dos líneas de acción: